Hospital “hospitalizado” (II y final)

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Raúl Sánchez Reyes tiene 77 años y espera desde el año pasado por una operación de próstata. “Me he tenido que hacer los análisis tres veces. Cuando comencé a atenderme y se determinó  que necesitaba la operación me los hice, hasta me quedé para la entrevista con el anestesista. Entonces me avisaron que habían mandado a parar las operaciones por problemas en el hospital. Ahora vuelvo y me informan de la lista de espera, en la que ya me incluyeron para este año, aunque los análisis de medicina nuclear se me vencieron”.

Situación análoga a la de Raúl la vivieron cientos de tuneros. Y es que fueron varios las dificultades que provocaron que en 2013 el plan quirúrgico del “Guevara” solo se cumpliera al 80 por ciento. Entre las que más incidieron estuvieron la situación de la lavandería, la falta de suturas y  de camas debido a que hubo que utilizar la de los servicios quirúrgicos para dar respuesta a los brotes epidémicos de diarrea y dengue.

Sobre este y otros temas, un equipo de reporteros de este Semanario conversó con Rubén Pablo Pérez González, director general del hospital general docente Ernesto Guevara de la Serna.

“Al iniciar el año teníamos casi mil pacientes en lista de espera de operaciones quirúrgicas, sobre todo en las especialidades de cirugía, ginecología y urología, con más de 300 pacientes aguardando. Ya se les ha ido citando y por eso en esta fecha nos quedan 149 pacientes de esa lista.”

“En lo que va de año se han operado 469 pacientes. En el mes de enero el cumplimento fue del 79 por ciento, febrero al 90, pero marzo fue al 103, o sea, mil 298 pacientes operados. (Abril se comportó al 102 por ciento)

“Esto ha demostrado que si tenemos los recursos, como sutura (en estos momentos en falta), conjunto de cirujanos, lavandería e insumos, hay capacidad para los trabajos.

“Aquí se  logró la mayor actividad quirúrgica en el 2011, con 21 mil 367 pacientes operados. En 2014, de sostener el impulso inicial, podemos dar una excelente respuesta.”

“Este año tenemos un gran reto, el de intervenir la unidad quirúrgica, lo cual nos obliga  reorientar los salones. Las amenazas que tenemos son la situación epidémica y la inestabilidad de insumos, pero tenemos como potencialidad el nivel de organización en el trabajo que estamos creando. “

Otra de las situaciones que generó varios dolores de cabeza fue la de la lavandería debido a que “el año anterior se presentó una situación muy compleja por la rotura de la misma. En un momento determinado nos llegamos a quedar con una sola lavadora, pero el hospital no se paralizó.

“Las personas sintieron molestias porque en algún momento llegaron tarde las sábanas o se pospuso las operaciones. Hubo días en que os trabajadores estuvieron 16 horas atendiendo el lavado, ahí quedan como ejemplo los cordeles. Prácticamente 800 kilogramos de ropa se secaban al sol y eso es una muestra del esfuerzo de los trabajadores de la salud.”

¡BIENVENIDOS LOS CAMBIOS!

La inversión que en estos momentos se ejecuta llegará al 75 por ciento del “Guevara”, según señala su proyectista, el reconocido  arquitecto Domingo Alás Rosell, creador de importantes sitios como la Plaza Martiana, en esta cuidad, quien nos habla al respecto.

“En estos momentos se está terminando la torre A, que tiene que ver con los servicios de cirugía y quimioterapia.

“Lo más novedoso que está planificado es un área que tiene que ver con los egresos. Algunas de las modificaciones que se han hecho provocan que actualmente se haga un cuello de botella en el área de entrada y salida de los pacientes.

“Este proyecto permitirá que las personas que salgan del hospital no lo hagan por donde entran las urgencias, sino por un lugar que se llamará precisamente Egresos, que va a comunicar el Policlínico y el resto del hospital por vía de rampas hasta la calle, donde sí va a existir un espacio adecuado para el parqueo de varios automóviles y ambulancias para que los que salen puedan ser recogido sin interferir con los que entran.

“Esta será un área techada con una estereocelocía que va a recordar mucho al techo de la Parrillada de Buenavista, que es una cubierta muy ligera, completamente de acero y tejas galvanizadas, con protección contra el viento, el sol y la lluvia.

“Será interesante pues es una estructura semicolagada que le va a dar cierto toque de distinción al hospital. Solo el Cuerpo de Guardia anterior funcionará cuando hay una urgencia mayor.

“Estamos dándole los toques finales a las obras de la unidad quirúrgica, que va a tener varios salones de operaciones. Abajo quedará lo que es el Cuerpo de Guardia. Esperamos que dentro de un tiempo el hospital brinde un mejor servicio gracias a las soluciones arquitectónicas que se le han dado.

“De momento, el hospital es molesto, pero eso es temporal. Hay que decirle a la población que esto es un proceso constructivo que depende de los materiales, que no siempre aparecen y hay ciertos atrasos, pero que en cuanto se concluya el proyecto vamos a contar con un hospital mucho más bonito, funcional y humano. ”

“La inversión en general sobrepasa los dos millones de pesos y es ejecutada por la Empresa de Diseño e Ingeniería, que responde al nombre comercial de CREVER”.

CARENCIAS NO QUIEREN DECIR OLVIDO

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En su entrevista con 26, el director del “Guevara” reconoció que hay dificultades con algunos suministros como el modelaje, papel, lapiceros, detergente, jabón y toallas.

En estos momentos existen situaciones extremadamente complejas con la máquina de rayos X y el gas refrigerante, cuyas soluciones escapan de las manos del directivo.

No obstante, aclara que “tenemos que ganar más en conciencia, porque se esta haciendo un  esfuerzo, se está cumpliendo con lo que le corresponde a cada cual en relación a la exigencia y control de la higiene del hospital. Es complejo, por ejemplo, la cantidad de personas innecesarias que circulan por la instalación.

“Estamos hablando de un centro que tiene 707 camas de hospitalización -que junto a otros servicios suman 8 50 camas aproximadamente-, sin contar las de Observación, Legrado, Hemodiálisis, y otras, que no se cuentan como pacientes ingresados.

“Si a eso se le suman los familiares, los estudiantes y el personal médico, estamos hablando de más de cuatro mil personas, sin mencionar la aglomeración de Cuerpo de Guardia. Si encima de eso se añaden personas cuya estancia es innecesaria, entonces colapsa la disciplina.”

Aclaró además que junto a la inversión de este año, la instalación provincial está en un proceso de reparación y mantenimiento.

“Vamos a llegar a un grupo de salas que ya fueron reparadas, sobre todo con la grifería. El material que usamos es el mismo que se emplea en las viviendas, el cual es manipulado por un número superior de personas y no da abasto.  La intención de Salud Pública es comprar ahora materiales de mayor calidad.

“El hospital debe pintarse al menos dos veces al año en interiores, por ser un lugar donde circulan tantas personas.

“El plan de reparación anual tiene una cifra establecida en el orden del medio millón de pesos, que incluye mantenimiento al inmueble, a los equipos de electromedicina, al mobiliario y sistemas ingenieros: calderas, ascensores y otros. La respuesta va a depender del aseguramiento material con que cuente la provincia.

“La salud en Cuba es gratuita pero le cuesta mucho al estado y a los que estamos al frente.”

Un incinerador de moderna tecnología, ecológico y acorde a la estética del lugar, será otra de las novedades de este año. En cuanto al tema informó que “está en fase de preparación, lleva el movimiento de tierra, fundición de una base y montaje del equipamiento, que ya está aquí. Su instalación en los próximos meses eliminará muchas molestias a zonas aledañas y permitirá un mejor desecho de los tóxicos que normalmente desprende esta tarea. ”

Recalcó que se ha logrado que cada cama tenga su butaca de acompañante, seis sábanas para el cambio (dos lavando, dos en la cama y dos guardadas, independientemente de que hayan servicios que requieran un ciclo de cambio más corto). “Por ello hoy no hay razón para que haya una cama destendida o que la gente tenga que traer sábanas de la casa.

“No tenemos cobertura suficiente con las toallas, pero hay respuesta, igual ocurre con los ventiladores, hay una cobertura para cuatro salas y en la medida en que vayan entrando implementos, los iremos poniendo en las restantes.”

Para concluir, enfatizó que “hoy, cuando han mejorado las condiciones de trabajo y llega el aumento de salario, la motivación existe, siempre ha existido, pero se tiene que aumentar la exigencia, la entrega del personal, la sensibilidad  del día a día; esto es una cuestión fundamental para los trabajadores del hospital. “

 

Hospital “hospitalizado” (Primera parte)

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Una deuda contraída con los habitantes de esta provincia está comenzando a ser saldada. Se trata de un proyecto constructivo basado en una cuantiosa inversión, que junto a acciones de reparación y mantenimiento devolverán la lozanía al hospital general docente Ernesto Guevara de la Serna, que el 14 de junio de 1980 fuera inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

El paso del tiempo y las indisciplinas sociales han mellado su estructura, convirtiéndolo en un centro que, además de por las lógicas razones que se desprenden de su objeto social, los tuneros miraban -y miran aún- con cierto recelo a la hora de acudir hasta sus predios.

Un equipo de reporteros de este Semanario visitó la institución para obtener de primera mano los detalles del proyecto y recoger las opiniones de la población y de sus trabajadores (junto a las llegadas a 26 por el correo electrónico y el convencional) sobre las condiciones higiénicas, materiales y de servicio.

“CONCEBIR” SOLUCIONES… DURADERAS

En el área de Maternidad (Obstetricia), programa priorizado del sistema de Salud, “nace” el muestreo de este equipo de trabajo sobre el estado de opinión de trabajadores y público una vez que ingresan a la cotidianidad hospitalaria.

El doctor Vicente Mackenzy, de la sala de Cuidados Perinatales (B2), asegura que el trabajo del personal médico es eficiente y de buena aceptación entre las pacientes, teniendo en cuenta que allí son trasladadas las embarazadas de riesgo. Sin embargo, agrega: “Nos afecta mucho la falta de mobiliario y luminarias para realizar el reporte médico, la sala presenta rotura de la carpintería y deterioro en las mesetas y baños.”

Las salas G2, C2 y D2, (de Puerperio), fueron remozadas hace más de un año, según pueden recordar sus trabajadores, tiempo en el que tuvieron que soportar traslados de piso para evitar la interferencia con las actividades constructivas; un proceso que duró más tiempo del que tardó en descomponerse la “salud” de la estructura y los medios instalados para bienestar del paciente.

“Cuando se hizo la reparación de las salas -aseguran las enfermeras – se encontraron en el falso techo de los baños papeles y algodones usados… Aquí viene mucha gente, lo cual provoca divergencia en las conductas.”

Poco tiempo después de rehabilitadas comenzaron a desaparecer las lámparas, los tomacorrientes y hasta los tubos de los toalleros… pues según sus experiencias, “en los horarios de visita no se puede controlar a todo el personal que entra y no se sabe cuándo, ni quiénes sacan esos recursos”.

Dificultades planteadas por los trabajadores destacan la escasez de papel, modelos y lapiceros para el trabajo oficial. Las historias clínicas de la madre y el bebé, una de las tareas de ineludible actualización, se realizan a diario con los medios que pueden “conseguir”.

“Se nos entrega lapicero pero se gasta muy rápido y tenemos que comprar el repuesto en la calle porque el “papeleo” no se puede hacer con lápiz. Se nos dice que no hay recursos para entregarnos, pero allá abajo hay un señor que vende repuestos”, asegura un miembro del equipo de guardia en la sala D2.

Esta área hace suya la problemática que aqueja a muchas de sus salas homólogas. Solo queda funcional un lavamanos: el del baño del personal médico; el resto de los instalados en cubículos y baños comunes se filtran y/o no funcionan las llaves.

La rotura de las duchasobliga a las embarazadas, en condiciones de salud delicadas propias del parto, a trasladar cubos de agua para el aseo desde un cubículo de limpieza que se encuentra en el pasillo, el cual reiteradamente presenta tupiciones por desechos que son vertidos inconscientemente en su tragante.

El deterioro gradual de las condiciones en locales que deberían estar colmados de impecable higiene es una preocupación que atañe a la Dirección de la institución. Sin embargo, el comportamiento del público allí presente tampoco es de mucha ayuda ante la carencia.

En nuestra visita se evidenció que en uno de los cubículos faltaba limpieza: un lavamanos se encontraba tupido con agua sucia y papeles, el urinario estaba usado y sin descargar, uno de los cestos de basura se encontraba lleno y varios papeles en el piso denunciaban el descuido.

La explicación del equipo de enfermeras estuvo dada por la ausencia ese día de la auxiliar de limpieza y como alternativa tuvo que trasladarse de otra área ese servicio. “Esta tarea nunca falta. Se retrasa porque se hace a intervalos entre las visitas del médico, los baños de las pacientes y los bebés; pero los acompañantes no entienden y ensucian los baños desde temprano”, afirmaron.

MOLESTIAS A CUENTAGOTAS

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Las redes hidrosanitarias son una problemática común en varios sectores de la estructura hospitalaria. La imposibilidad hasta hoy de remover las tuberías deterioradas hace que los gastos para la reforma de pintura, losetas o lavamanos de mediana calidad sean prácticamente inocuos.

Así lo muestra la sala D3 de Ortopedia. “Hace cuatro años se reparó esta área. Los obreros no trabajaron con calidad; por ejemplo, no se hizo la trampa de yeso para el desagüe y se tupe”, comenta Yaimé González Montero, jefa de enfermería. “Aun así, hemos recibido atención de la Dirección del hospital y se hizo un informe de las roturas para remozarlas este año.”

Una razón del desgaste constructivo, según la explicación de la directiva, es que las labores las realizan trabajadores de apoyo de diferentes organismos a los cuales les falta preparación, pues el presupuesto no alcanza para el pago de profesionales.

“Otra cuestión que nos preocupa, agrega, es la falta de pesas y otros implementos de ortopedia que necesita la sala y que pudieran resolverse mediante convenios con organismos de la provincia.”

La falta de recursos ha sido en más de una ocasión motivo de disgustos en el Cuerpo de Guardia. José Antonio Mariño, jefe del área de Urgencias, informa que: “Tenemos nueve sillas de rueda, solo diez camillas -en mal estado la mayoría- y cinco camilleros de guardia para atender la consulta externa y hospitalización general. La plantilla está cubierta y los horarios distribuidos para las 24 horas. La Dirección del hospital está pendiente del funcionamiento del servicio, con apoyo de los electromédicos que reparan los medios, pero no damos abasto.”

Un total de 20 camilleros -que no cuentan con uniformes identificativos- desempeñan la tarea, de auxiliar las urgencias. Su presencia en el puesto de mando dependerá siempre de su agilidad y el personal transitorio.

La distribución del equipo de guardia de Ginecología y Obstetricia –casi siempre conformada por residentes- es insuficiente, comenta Noel Rodríguez, residente de cuarto año. “En el Cuerpo de Guardia se atiende a los ingresos y con prioridad las urgencias. Como trabaja un solo doctor, a veces los ingresos suben tarde a la sala y a veces sin la comida ordenada.

“Es un área reparada, pero el aire acondicionado está roto. Esta es una preocupación profesional de todos pues ese sistema es el que impide que se contagie las infecciones a las pacientes que llegan con trabajo de parto.”

DE REGLAMENTACIONES Y DEBERES

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Una inconformidad de muchos acompañantes está relacionada con el pase permanente dentro del hospital.

Roberto, residente en el municipio de Majibacoa, acompañante de su esposa tras un parto riesgoso por la edad, comenta: “El pase nos permite salir en las mañanas, desde las 6:00 hasta después de las 7:00, pero en ese horario no nos da tiempo con el baño de la madre y el bebé antes de las visitas del médico. He tenido que subirle merienda con un naylon y una soga al que esté cuidándola.”

La socióloga Elizabeth Toronzo, del Departamento de Atención a la Población, informa que el horario de visitas, así como los requerimientos del pase permanente solo a los acompañantes de los pacientes que lo requieran, son indicaciones de la Resolución 16 del Ministerio de Salud Pública. Se aplica por igual en todo el país y no admite modificaciones.

“El horario de visitas -señala- distribuido los martes y jueves, de 5:00 a 6:00 pm, el sábado de 2:00 a 3:00 pm y domingo de 2:00 a 4:00 pm., tuvo incongruencias en sus inicios, pero ya la población respeta lo establecido.”

“Debemos entender que este horario tiene el objetivo de cuidar la infraestructura dañada del hospital, evitar la concentración de personal, el bullicio y la indisciplina. Otro tanto ocurre con la insistencia de entrar comida que luego es desechada incorrectamente, atrayendo vectores y molestias”, explica Alfonso Ruiz Romero, jefe del Departamento Atención a la Población.

“El pase permanente se entrega para controlar la estancia en el hospital; eso no posibilita que el acompañante pueda transitar libremente por los pasillos. Aun así, se toma con mayor rigor el horario de la mañana, pues en la tarde incluso se hacen excepciones para que los acompañantes puedan bajar y descansar”, indica Ruiz Romero.

“Cuando se comenzó a implementar la Resolución, asevera la enfermera Yaimé González, se nos explicó al personal que sería la provincia la que se adecuaría a las regulaciones. Así, Transporte adoptaría medidas para asegurar el traslado de la población de los municipios de acuerdo con los horarios de visitas, pero eso no se ha cumplido.”

El acompañante de la sala D3 de Ortopedia, Carlos Rodríguez, siente sobre su espalda la dificultad. “Somos de ‘Amancio’, y desde allí el transporte está distribuido los días contrarios a la visita. Si cumplimos con lo establecido entrando a las 5:00 de la tarde, entonces tendremos que dormir en la terminal.”

“También hemos tenido conflictos con los custodios, plantea la socióloga. Si bien es cierto que en muchas ocasiones este personal no tiene el trato adecuado con el público por el escaso nivel de estudios, el carácter u otras cuestiones personales que no deberían interferir en su función, el usuario no se queda detrás pues se han presentado casos de agresión y daños físicos a nuestros custodios.”

Miguel Morel García, jefe de Protección Física, responde al respecto: “Nosotros somos la seguridad dentro del hospital; cuando impedimos el paso de personal solo estamos cumpliendo órdenes superiores. Pero estamos conscientes de que se pueden hacer excepciones, siempre que el visitante exponga razones de peso. Eso lo hemos explicado a todos nuestros custodios.”

“Todos hemos vivido experiencias en la instalación. El hospital no tiene un local para la estancia de los familiares que pasan la noche en los parques en espera de noticias. Hay personas que pasan semanas, se bañan, comen y duermen  como pueden en los parques y alrededores, una imagen lamentable.

“Los más viejos recordamos la existencia de un motel para cubrir esta necesidad de hospedar a los familiares y todos nos preguntamos: ¿Por qué la provincia no rescata esa idea, a precios asequibles, para facilitar la estancia de personas de municipios y comunidades alejadas? Esa podría ser la solución a muchos problemas.”

Cuando tocar madera no es suficiente

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– Con dos te mido y con tres te parto, en nombre de Dios y del Espíritu Santo.

La mujer masculla la oración tres veces con voz entrecortada, mientras con un cuchillo de  cocina corta imaginariamente la “bayamesa” en el horizonte. Si esto no funciona, pondrá a su primogénito de espaldas a la tempestad o quemará hojas de guayabas secas. Por si hay viento, ya tiene sobre la ventana, en forma de cruz, una cuchara y un tenedor.

Pero si truena, ¿qué hace? Por mucho que busca en su memoria, no recuerda nada. Por sus venas corre la sangre de varias generaciones campesinas; todo un imaginario rico en supersticiones y leyendas. Sin embargo, contra los truenos sabe que estamos indefensos. Solo recuerda algo dicho por su madre referido a la necesidad de no temerle a la ira celestial, a la que según ella se debían tales fenómenos meteorológicos.

De hecho, según un estudio realizado por la Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río, en nuestro país fallecen como promedio 65 personas cada año por descargas eléctricas. Las edades con más fallecimientos son las de 16 a 30 años, fundamentalmente en áreas rurales.

A esto hay que agregar el daño que producen los rayos en sectores económicos, como el eléctrico, el residencial, el informático, las telecomunicaciones, la aeronáutica civil, la forestal, la minería y el militar, entre otros.

Pero no se trata únicamente de cubrir los espejos, no levantarse de la cama o acordarse de Changó. El Doctor José Rubiera, jefe del Departamento de pronósticos del Instituto Nacional de Meteorología, aconseja que: “antes de que comience a tronar, observe si el cielo se obscurece por la cercanía de la tormenta eléctrica, si hay relámpagos o el viento aumenta bruscamente. Escuche si hay truenos; si los escucha, se encuentra en un área de peligro potencial. Debe entonces permanecer o dirigirse a un lugar seguro. Estos pueden ser un edificio, un automóvil u ómnibus, aunque en estos caso las ventanas deben cerrarse y estar completamente dentro del vehículo. Si cayera un rayo, no le pasaría nada, pues las cargas eléctricas se moverían por fuera del metal, quedando Ud. dentro de un campo eléctrico nulo dentro del vehículo, lo que se conoce en Física como Jaula de Faraday.

“En las zonas rurales, en caso de ser sorprendido por una tormenta eléctrica y haber un edificio o vehículo muy cerca, intentar llegar a él, si se encuentra bien cercano al mismo. Asimismo, deberá alejarse de objetos altos (árboles, postes o cualquier objeto que sobresalga). Es recomendable buscar una zona que se encuentre un poco más baja que el terreno circundante. Sin embargo, no debe uno resguardarse en cuevas o accidentes geográficos similares, debido a que se acumula el aire ionizado y eso aumenta la probabilidad de se conduzca la descarga eléctrica.”

Por otro lado, se ha calculado que los rayos que se producen durante una tormenta podrían alimentar de energía a una gran ciudad durante mucho tiempo… si alguien encontrara la forma de almacenarlos. Se considera además que gracias a ellos existe la vida pues jugaron un papel importante en la formación de los primeros aminoácidos.

Los rayos pueden ser amigos o enemigos, según se mire. Algunas personas guardan una relación muy especial con estas descargas eléctricas, como el caso de Jorge Martínez, el Hombre Pararrayos, quien vive en el poblado de San Manuel, en el municipio de Puerto Padre, el cual ha sido “electrizado” en 6 ocasiones y sigue “vivito y coleando”, lo cual constituye un verdadero misterio para los científicos.

Por ello, ahora que la temporada de lluvias dio inicio es nuestro país y que lamentablemente se registró la primera víctima fatal por una descarga eléctrica en la provincia, tengamos bien presente que no basta con encomendarse a fuerzas sobrenaturales.

Si los sentimientos negativos hacia una persona se expresan simbólicamente con el deseo de que sea partido en dos por una insana descarga, asegurémonos al menos de que no quede por parte nuestra si de prevención se trata.

 

 

 

 

 

 

Historia del tanquista que soñaba con un río de aguas diáfanas

Encuentro combatientes de Girón

 

Recurrentemente, Daer sueña con un río de aguas diáfanas, muy parecido al que disfrutaba en su infancia, allá en su natal San Joaquín. Durante el trance, nada y mueve las dos piernas. Los que creen en los significados de los sueños, plantean que esto puede significar que se podrán afrontar sin ningún problema todas las adversidades que se presenten o un anuncio de una vida apacible, tranquila y exitosa. Luego, cuando despierta, al comprobar que sigue faltando su extremidad izquierda inferior, siente la misma sensación de vacío que en 53 años, solo la obra de la Revolución y su familia le ha podido llenar en algo.

Este mes, Daer Ávila Rodríguez anda celebrando sus dos cumpleaños. El primero, el día 4, en el que según su Carné de Identidad, nació, allá, en el lejano 1940. El otro, cuando casi muere en las arenas de Playa Larga mientras manejaba la ametralladora de un tanque de guerra T-34.

De estatura media y ojos claros, fue el menor de los cuatro hijos del primer matrimonio de su madre. En 1958, con apenas 18 años, se incorpora a las filas  del Ejército Rebelde. “Salí a buscar 1:00 peso de plátano que mi padrastro me había encargado, y en el camino decidí que no iba a volver.”

Combatió en la Columna 11, bajo el mando del entonces capitán Jaime Vega, quien posteriormente traicionaría a la Revolución y le pondría fin a sus días ahorcándose en Miami, ante la decepción que sufrió al llegar allá. Desde entonces, Daer ha tenido bien claro lo que significa ser un revolucionario, que va más allá de “hablar bonito”, sino en la defensa de los principios en los que se cree y en la lealtad incondicional a Fidel, guía indiscutible de nuestro proceso.

Con el triunfo del primero de enero de 1959, se traslada para la capital, donde es asignado a la columna 23 de infantería, al mando del comandante René de los Santos, la que posteriormente sería trasladada para la entonces Isla de Pinos.

A finales de 1960 es seleccionado para cursar la escuela de tanquistas, en Managua. “Estaba esperando que concluyera el curso ya iniciado y empezara el otro para incorporarme, pero  en abril nos sorprende la agresión a Playa Girón.”

Apenas tuvo tiempo de quitarle el nailon protector al T-34 y mucho menos de practicar. Quiso el destino que Luis Fernández, otro tunero, lo reconociera y lo seleccionara para su tripulación, el mismo al que pocos días después le teñiría de rojo el uniforme con su sangre. Se convertiría así en uno de los cuatro tanquistas de la provincia que participaron en las acciones que concluyeron con la Victoria en Playa Girón.

“No sabía nada de tanques… y siendo bisoño en eso, me dan el derecho de participar en los  combates, bajo las órdenes del segundo teniente Néstor López Cuba. El día 17 por la noche salimos para Matanzas y el 18 amanecimos en Jovellanos.

“Al enfrentarnos  al enemigo se rompen las comunicaciones y López Cuba ordena la retirada para esperar el refuerzo de los tanques que habían salido por sus ejes desde La Habana y cuando llegan se restablece la comunicación y comenzamos la batalla hasta ocupar Playa Larga.”

El ímpetu de combatir al lado del Comandante en Jefe y de un pueblo que daba heroicas muestras de valentía -como cuando tenía que dejar de disparar, pues la infantería iba por delante de su tanque y no cubriéndose detrás, como es lo usual- los invade a todos. Quizás es por ello que cuando reciben la orden de avanzar hacia Playa Girón, para asestarle el golpe final al enemigo, lo hacen sin tomar todas las precauciones necesarias.

“Las escotillas iban abiertas, las máquinas cargaban también a integrantes de  la infantería y cuando avizoramos los aviones comenzamos a saludarlos, pues traían insignias cubanas y eso nos confundió. Entonces me alcanza una ráfaga que casi me cercena las dos piernas. Del tanque me saca Luis Fernández, el conductor, y me deposita a orillas de la carretera, junto a otros heridos. Los aviones retornan,  y con disparos de ametralladoras calibre 50 y bombas de napalm, tratan de rematarnos.”

Su compañero le salvó la vida, literalmente, cargándolo de un lugar a otro para protegerlo de la metralla de la aviación mercenaria. En el momento más duro, le llegó a pedir que lo dejara allí y que le dijera a su familia que moría por Fidel y la Revolución, mientras le intentaba agarrar el revólver.

Pero a Daer le quedaban aún  muchas batallas que pelear. “Me trasladan hasta la retaguardia, donde estaban los médicos, ahí me amputan una pierna y me mandan luego para Alemania, a seguir un tratamiento, que logra salvarme la otra. Todo eso gracias a la preocupación y los desvelos de Fidel, quien nunca ha dado la espalda a su pueblo y menos a los combatientes.”

El pesimismo nunca ha sido una opción para hombres de su estirpe, como tampoco el poder vivir mucho tiempo alejado de su terruño. Pudo quedarse en La Habana, pero prefirió retornar a su San Joaquín natal. Participó en la Lucha contra Bandidos y a pesar de tener que recurrir algún tiempo después, a limpiar zapatos, la vida terminó por hacerle justicia, un día en el que miraba un tren cargado de tanques desde la Terminal de Ferrocarril. Mientras le lustraba los zapatos a un oficial, le cuenta quién es. Su interlocutor no cree lo que está presenciando y le promete que hará algo.

Con espíritu renovado, Daer emprende una nueva etapa en su vida, que lo llevó a ser diputado durante la Primera Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular y a ocupar varios cargos de dirección en la provincia.

Actualmente, con 74 años, y pese a su limitación física, su espíritu y entrega no menguan ni un centímetro, a pesar de los intentos de hacerle torcer el rumbo. “No puede ser de otra forma, porque una parte de mí la entregué por esta Revolución y por Fidel.”

Tal vez desconozca el significado de los sueños, pero estoy seguro que no le sorprendería la primera parte del suyo en el río.

 

Sísifo desencadenado

Cuando la montaña no viene habrà què ...

Hay temas, que por su incidencia en la vida cotidiana, adquieren para nosotros, los periodistas, una especial relevancia. Si es un colega el que me lee, o si sencillamente es de aquellos que quisieran tener uno en frente, sabrá que hay cuestiones por las que no dejan de inquirirnos: que cuándo van a unificar la doble moneda, qué va a pasar después que eso ocurra, cuándo quitarán la libreta de abastecimiento o si la falta de productos de aseo personal será algo cíclico.

La verdad es que nosotros somos los primeros que desearíamos saber todas las respuestas. Primero, porque al igual que nuestros inquirientes lectores, somos parte de la misma sociedad que ellos y corremos su misma suerte; y segundo, porque es nuestro deber mantenerlos informados.

Sobre este tema, hay un asunto que nos preocupa particularmente a casi todos, y es el relativo a los precios. Sobre esto quiero centrar este comentario, y no precisamente para hallarle una respuesta concreta, que no es nada fácil, sino es hacernos las preguntas correctas, tan necesario como lo primero.

Para empezar, han sido varias las ocasiones en que nos hemos propuesto realizar trabajos que contribuyan a despejar un poco esta interrogante, especialmente después que en su sección Comentario económico, en la revista Buenos Días, hace ya más de un año, el periodista Ariel Terrero sacara a la luz pública que Las Tunas era la provincia donde más se encarecían los alimentos.

La realidad es que aún seguimos sin despejar ese signo de interrogación. Tal vez no hayamos investigado lo suficiente, pero desde mi punto de vista, perfectible como toda obra humana, no estamos enfocando el problema correctamente.

Según me parece, no es solo que los precios de los alimentos y otros productos de primera necesidad estén sobrevalorados, que lo están, innegablemente. A esto le sumaría lo que considero una cuestión fundamental: que los salarios están muy por debajo de nuestras reales necesidades, algo que ha sido reconocido en varias oportunidades por nuestros más altos dirigentes. La más reciente ocasión, el discurso clausura del XX Congreso de la CTC, cuando el General de Ejército y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, expresó: “Coincido plenamente con ustedes en que el actual sistema salarial no se corresponde con el principio de distribución socialista ´de cada cual según su capacidad a cada cual según su trabajo´, o lo que es lo mismo, no garantiza que el trabajador reciba según su aporte a la sociedad.

“También es cierto que el salario no satisface todas las necesidades del trabajador y su familia, lo que genera desmotivación y apatía hacia el trabajo, influye negativamente en la disciplina e incentiva el éxodo de personal calificado hacia actividades mejor remuneradas con independencia del nivel profesional requerido.”

Aquí es donde pienso que se encuentra el verdadero nudo gordiano en relación los precios. Mi corta experiencia profesional me demuestra que enfocar únicamente tal problemática desde el ángulo de la producción y comercialización-  el cual tampoco estoy diciendo que se obvie- nos puede llevar a descubrir cosas realmente interesantes, precupantes y hasta espeluznantes, pero no nos darán por sí solas las respuestas que estamos esperando desde hace tiempo.

Creo que es necesario que los lectores, incluso dentro del mismo gremio periodístico, comprendan esta cuestión antes de lanzarnos a buscar las respuestas que el pueblo está esperando de nosotros.

Si así fuera, entonces habría que hacernos la pregunta correcta: ¿Por qué nuestro salario – cómo recalcara Raúl- no satisface nuestras necesidades? ¿Cómo puede aumentar?

Las respuestas no las tengo todavía. Quizás vayamos adelantando algo reconociendo el problema hasta tanto Sísifo se desencadene.

Que Patria nos contemple orgulloso

Periodismo

 

En una fecha como hoy, Día del Periodista Cubano, traté de resistirme a la recurrente tentación de citar a José Martí para referirme al significado de esta profesión. Sin embargo, fue en vano.

La “culpa” la tiene esta frase: “Sólo quien sabe de periodismo y de lo costoso del desinterés, puede estimar de veras la energía, la tenacidad, los sacrificios, la prudencia, la fuerza de carácter que revela la aparición de un diario honrado y libre”.

Si algo me transmitieron estas palabras fue la sensación de que únicamente otro que lo haya ejercido es capaz de entender a quienes diariamente nos encontramos a mitad de camino entre el hereje y el guerrero.

Para nuestro Apóstol de la independencia, sin dudas el más brillante e imperecedero colega de profesión, la nuestra es una tarea de desapego y altruismo en la que se debe dar todo de uno mismo sin esperar mucho o nada a cambio, porque no hay nada más parecido a un acto de desprendimiento que esa muerte prematura e inexorable de nuestro trabajo una vez que es desvirginizado por la audiencia o los lectores.

Por suerte -creo- tengo edad suficiente como para no saber aún lo que realmente significa ser periodista, si es que realmente encierra algo distinto con respecto a cualquier otro oficio, alguna trascendencia no prevista que solo con el tiempo se va develando y para la que tengo la impresión existen tantas formas de presentarse como personas que lo ejercen.

Pienso que este desconocimiento me protege. Se convierte en una rara virtud que me permite llevar ese cetro del que habló Martí con una gran dosis de inocencia, todavía. Quizás la misma de quien lo calificara como el mejor oficio del mundo, mientras me llega el momento de comprender que es también decir lo que alguien no quiere que se diga, porque si no es sencillamente relaciones públicas. O dicho martianamente, “buscar clavar la verdad en los corazones”.

Acaso aspiramos demasiado y la cera de nuestras alas se derrita, pero pretender menos, buscar algo distinto que no sea arder en “la pasión de la verdad”, sería rebajar nuestra labor a eso que Voltaire llamó “vender el alma por tres escudos al mes”.

Lo que intento decir es que hoy, 14 de marzo, cuando 122 años atrás saliera a la luz por primera vez un rotativo llamado Patria, sigo aún sin comprender totalmente qué significa ser periodista, y hasta cierto punto me alegro por ello.

Cinco Héroes y un Gigante

Hugo Chávez con familiares de los Cinco Héroes con motivo de la entrega de la Orden del Libertador, en noviembre de 2009.

Hugo Chávez con familiares de los Cinco Héroes con motivo de la entrega de la Orden del Libertador, en noviembre de 2009.

“Los Cinco Héroes cubanos también son venezolanos, también son nuestroamericanos, martianos, bolivarianos, héroes de nuestro pueblo”. De esta manera se refería el líder eterno de la Revolución Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías, a nuestros luchadores antiterrioristas en noviembre de 2009 en ocasión de la entrega de la Orden del Libertador, máxima condecoración que otorga el estado venezolano.

“Esta es una lucha mundial, porque es una lucha por la dignidad del ser humano, es una lucha verdaderamente por la justicia”, expresó también en esa ocasión.

Fueron incontables las tribunas desde donde Chávez reclamó la inmediata excarcelación de René, Ramón, Antonio, Gerardo y Fernando.  Nunca dejó de transmitirles aliento y confianza porque: “Un revolucionario como ellos no se siente preso; claro, eso no significa que van a seguir ahí, no; nosotros creemos que si es que tenían que pasar por ahí para demostrar lo que han demostrado, y para darnos más fuerza en la batalla contra el imperio, ya cumplieron con ese papel, y ahora los queremos en las calles de Cuba, en las calles de Venezuela, junto a los pueblos.”

Él, precisamente, sabía lo que significaba guardar prisión por defender los ideales en los que se cree, algo que, sin dudas, contribuyó a su identificación con los Cinco, como mundialmente se les conoce, quienes infiltrados en grupos terroristas del sur de la Florida, defendieron a su pueblo, y al del propio Estados Unidos, del odio ciego de quienes ven en la lucha legítima de los históricamente oprimidos una afrenta; los mismos que hoy intentan crear en la República Bolivariana un estado de caos que justifique una intervención extranjera o al menos la salida de Nicolás Maduro, legítimo y constitucional heredero de las ideas de Hugo Rafael.

El nacido en Sabaneta, en el estado de Barinas, denunció la doble moral del gobierno norteamericano al no extraditar a su país al connotado terrorista de origen cubano Luis Posada Carriles, prófugo aún de la justicia venezolana por el vil atentado contra un avión cubano frente a las costas de Barbados, en 1976.

Además del rosario de acciones contra Cuba, Posada se desempeñó, cumpliendo órdenes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus iniciales en inglés) como miembro de la policía política de Venezuela (DISIP), período en que fue conocido bajo el nombre del Comisario Basilio, dejando tras de sí todo un sangriento historial de torturas, asesinatos, atentados y desapariciones, todo lo cual demuestra la justeza de la actuación de nuestros Cinco Héroes.

El compromiso de los hijos de la patria de Bolívar con esta justa causa una vez partido el Comandante Supremo, lo dejó bien claro el presidente Nicolás Maduro, cuando en una reciente misiva dirigida a Fernando González con motivo del regreso a su Isla y a su pueblo, después de cumplir 15 años, 5 meses y 15 días de injusta condena, expresó: “Desde Venezuela, seguiremos luchando sin tregua por la libertad de Ramón, Gerardo y Antonio. Es un mandato que recibimos del Gigante Chávez y lo cumpliremos rigurosamente. ”

Y como si todo esto no fuera suficiente, quiso el destino que “el mejor amigo de Cuba”, como lo calificara nuestro Fidel, partiera hacia la eternidad un día cinco.